Un dato mal digitado no se contradice solo
La caja en otra moneda se convierte con una tasa de cambio, la deuda a tasa variable se liquida con un índice y un derivado se valora con una curva. Cuando esos datos se copian a mano de un portal o llegan en un archivo que nadie revisa, un error de escala o de columna entra a la proyección y se ve como cualquier otra cifra. Puede pasar meses sin que nadie lo note.
FLIQO trae los datos de mercado de quien los publica, guarda de dónde salió cada uno y avisa cuando algo de lo que se carga no se parece a lo que había.
Tasas de cambio oficiales, cada día
Cada madrugada FLIQO trae las tasas de cambio oficiales directamente de las autoridades que las publican. Las tasas cruzadas que ninguna autoridad publica directamente se calculan a partir de las que sí se publican, y cada una guarda de qué tasas y de qué fechas salió.
Cada fuente se respeta como la publica su emisor. Si una tasa oficial rige desde un jueves hasta el lunes siguiente por un festivo, se usa en todos esos días. Si un emisor no publica los fines de semana, el último dato cubre los días sin publicación, con un tope y nunca más allá de hoy.
Una tasa sólo se reemplaza con otra de mayor rango: la oficial manda sobre una referencia de mercado, y ésta sobre una tasa cargada a mano. Así un dato manual no tapa lo que publicó una autoridad, y lo que publicó una autoridad no se pisa con un supuesto.
Las tasas del futuro, calculadas
Convertir un flujo de dentro de dos años exige una tasa que todavía nadie publicó. En vez de digitarla, FLIQO la calcula con la diferencia entre las tasas de interés de las dos monedas, a partir de la tasa de contado de hoy. No es un pronóstico del tipo de cambio: es el precio a plazo coherente con las tasas a las que hoy se financia cada moneda.
Cuando la empresa cargó las curvas de las dos monedas, el cálculo usa el plazo exacto de cada fecha. Si no, usa la tasa de referencia publicada de cada moneda, y la pantalla de tasas distingue las dos formas de cálculo.
Índices de referencia, tal como se publican
FLIQO trae de sus emisores los índices con que se liquidan la deuda y los derivados a tasa variable, tal como se publican:
- En cada plazo publicado, de un día a varios meses.
- En cada convención publicada. Si un índice se publica en tasa nominal y en efectiva, se guardan las dos, porque un contrato pactado en una debe liquidarse con esa y no con una conversión de la otra.
- Con sus promedios e índices acumulados, cuando el emisor los publica.
Una corrección del emisor supera al dato anterior sin borrarlo. Con un índice acumulado, FLIQO calcula la tasa compuesta de cualquier período exacto, entre dos fechas que fija el contrato, y muestra qué observaciones usó. Cuando el emisor exige una atribución, ésta aparece bajo la serie.
Cuánta antigüedad se acepta, lo dice el contrato
Un sábado no publica ningún emisor, y algunos índices salen al día hábil siguiente. Cada contrato a tasa variable declara cuántos días de antigüedad acepta en el dato con que se liquida. Si no lo declara, FLIQO no inventa una tolerancia: dice qué falta. Una revisión diaria señala los contratos que todavía no la tienen.
Curvas cargadas con control
Las curvas de rendimiento se cargan desde el archivo que exporta la terminal de mercado de la empresa. Un archivo puede traer varias tablas apiladas, por ejemplo la curva de este mes y la del anterior. FLIQO no elige en silencio: muestra las tablas que encontró, propone una y explica por qué, y una persona confirma.
Lo que el archivo no dice se declara en la curva: la escala de los valores, la convención de la tasa, la base de días y cómo se interpola entre plazos. La carga avisa si los valores no se parecen a la escala declarada y si un plazo saltó mucho frente a la carga anterior.
Cada carga queda como una foto con su fecha. Recargar el mismo día agrega una versión y no reemplaza la anterior, para que la valoración de un cierre se pueda reproducir después. Ninguna curva se extiende más allá de su último plazo, y la antigüedad máxima con que se acepta una curva la fija la empresa.
Volatilidad para valorar opciones
La superficie de volatilidad de cada par de monedas se carga por plazo y precio de ejercicio, y sigue las mismas reglas que las curvas: cada carga es una foto que no se pisa, la escala se declara y los saltos frente a la carga anterior se avisan.
Preguntas frecuentes
¿Hay que contratar un proveedor de datos?
No para las tasas de cambio oficiales ni para los índices publicados: FLIQO los trae de sus emisores. Las curvas y las volatilidades se cargan desde el archivo que la empresa ya obtiene de su terminal de mercado.
¿Se puede corregir un dato a mano?
Sí. Una tasa de cambio cargada a mano queda marcada con su origen, y cuando llega la tasa oficial de ese día la reemplaza. Un índice también se puede corregir puntualmente para la organización.
¿Qué pasa si una fuente no publica o no responde?
Si el emisor no publica un día, rige la última tasa que publicó, dentro del tope de días sin publicación. Si una fuente no responde, las demás siguen cargándose y el registro de la corrida dice cuál falló. FLIQO no rellena con un valor inventado.
¿Cada empresa tiene sus propias curvas?
Sí. Cada empresa emite su propia deuda y el mercado le pone su propio precio, así que las curvas son de cada empresa. Las tasas de cambio, en cambio, las comparten todas las empresas de la organización.