La tesorería vive entre sistemas
Las facturas y la contabilidad están en el ERP, los saldos y los movimientos en los portales de los bancos, y las preguntas llegan por correo o por chat. La tesorería se pasa el día copiando de uno a otro, y cada copia es una oportunidad de que una cifra quede vieja o mal pegada.
FLIQO no reemplaza ninguno de esos sistemas. Lee lo que ya producen, entrega lo que cada uno necesita y guarda el registro de cada intercambio.
Del ERP a la proyección
Los conectores leen el reporte tal como lo exporta el ERP, sin transformarlo antes en una hoja de cálculo. Del mismo archivo salen los movimientos y los catálogos que traen: categorías, clasificaciones, departamentos y áreas. Los catálogos se completan y nunca se borran por una carga que no los incluya.
Cada carga es de estimados o de movimientos reales, y quien carga declara el período que reemplaza. Antes de confirmar, FLIQO muestra cuántos registros se van a reemplazar y cuántos de ellos se habían editado a mano. Lo ya conciliado se conserva, y lo que generó otra función de FLIQO, como una recurrencia o las dos partes de un traslado, no se toca. Volver a cargar el mismo archivo deja todo igual.
Al terminar, un recibo compara las filas que traía el archivo con las que quedaron cargadas y explica cada diferencia. Una carga nunca se reporta como correcta escondiendo un faltante.
Cada movimiento guarda de qué sistema vino y quién es su responsable en ese sistema, para que los avisos de actualización lleguen a quien de verdad mantiene el dato. Si su sistema todavía no tiene conector, la misma información entra con la plantilla de Excel de FLIQO.
Cargas que no se pierden
Al subir un archivo, FLIQO lo guarda, confirma que lo recibió y lo procesa por su cuenta: no hace falta dejar la pestaña abierta. Si el procesamiento se interrumpe, se retoma solo, con un límite de intentos para que un problema no quede repitiéndose sin que nadie lo vea.
Una bandeja muestra el estado de cada archivo y distingue dos casos: un archivo que se leyó y no sirve para ese origen, que hay que corregir, y una falla del sistema, que se reintenta. El archivo original se conserva tal como llegó, así que una carga se puede repetir sin pedírselo de nuevo a quien lo subió.
Del banco a FLIQO
Los extractos entran en los formatos estándar que exportan los bancos: MT940, camt.053, MultiCash o CSV. FLIQO reconoce el formato por el contenido y separa las cuentas cuando un archivo trae varias. Los saldos también pueden llegar con una plantilla de Excel cuando un banco no entrega extracto a tiempo.
De FLIQO al banco
Cada banco pide los traslados a su manera, y la empresa configura cómo entregárselos sin programar:
- Archivo para el portal del banco, delimitado o de ancho fijo, con el orden de columnas, los formatos de fecha y valor, y el encabezado y el cierre que pida cada banco.
- Mensaje de pago ISO 20022, con el perfil de cada banco: versión, forma de identificar al banco y a la cuenta, y los códigos que exige su guía.
- Carta de instrucción en PDF, con la redacción de la empresa, lista para firmar.
Antes de guardar un formato, una vista previa lo muestra con datos de ejemplo. Si al exportar un lote falta un dato, FLIQO no genera el archivo y dice todo lo que falta de una vez. Cuando el banco responde con su acuse ISO 20022, FLIQO lo lee, muestra qué aceptó y qué rechazó con su motivo, y actualiza cada traslado al confirmar.
De FLIQO a la contabilidad
Los hechos de las inversiones, como la constitución, la causación de intereses, el cobro, la venta o el deterioro reconocido, salen como asientos contables. Las cuentas las define la empresa, y un hecho sin cuenta configurada no se exporta. Cada hecho genera su débito y su crédito, y un archivo que no cuadra no se emite.
Cada lote pasa de generado a enviado y a recibido por el sistema contable, o a rechazado con su motivo. Lo que se descarga después es exactamente lo que se envió.
Sus asistentes corporativos, con los datos de FLIQO
Una API de sólo consulta permite que los asistentes corporativos de la empresa respondan preguntas de liquidez con datos vigentes: el flujo de caja, las necesidades de fondeo, el cumplimiento de la política de liquidez, los escenarios y los cupos de contraparte. Las respuestas salen de los mismos cálculos que las pantallas, así que dicen lo mismo que el tablero.
La API no crea, modifica ni elimina nada: ningún sistema externo puede mover dinero ni cambiar una configuración a través de ella. Se autentica con el inicio de sesión corporativo de la empresa o con una credencial propia de la aplicación, y responde sólo lo que esa persona o esa aplicación tiene permiso de ver. Su contrato se publica en el estándar OpenAPI, que las herramientas de integración leen directamente.
Preguntas frecuentes
¿Hay que cambiar de ERP o de banco?
No. FLIQO lee los archivos que sus sistemas ya generan y entrega los que cada uno ya sabe recibir.
¿FLIQO se conecta directamente con el banco para enviar pagos?
Hoy no. FLIQO genera el archivo o la carta que el banco recibe por su portal o su canal habitual, y concilia el resultado cuando llegan el acuse o el extracto.
¿Qué pasa si el reporte del ERP agrupa por fecha contable?
La carga funciona, pero la proyección queda corrida: FLIQO usa el día en que se mueve el dinero. Conviene confirmar con quien prepara la extracción que el reporte use la fecha de pago o de cobro.
¿Se puede corregir sólo una parte de un período ya cargado?
Sí. Al cargar se declara el rango de fechas que se reemplaza, y lo que está fuera de ese rango no se toca.
¿Quién puede descargar los archivos para el banco?
Sólo quien opera los envíos al banco. Los archivos llevan el número de cuenta completo, que el resto de los usuarios ve con sus últimos cuatro dígitos.